Que es un fideicomiso Pablo Vissale

Tener fe en un fideicomiso Pablo Vissale

Queremos eliminar dudas, tenemos una explicación de diccionario primaria de fideicomiso

Un fideicomiso (del latín fideicommissum, a su vez de fides, “fe”, y commissus, “comisión”) es un contrato en virtud del cual una o más partes transmiten bienes, cantidades de dinero o derechos, presentes o venideros, propios a otra persona para que ésta administre o invierta los bienes en beneficio propio o en beneficio de un tercero, llamado beneficiario, y se transmita, después de un periodo prepactado o estipulaciones, a las dos partes o a otra persona, llamado fideicomisario.

Para que no queden dudas y ser mas claros Pablo Vissale

Técnicamente es un contrato celebrado por escritura pública en el que, según la ley 24.441, una persona, que es el fiduciante, transmite la propiedad fiduciaria de bienes determinados a otro fiduciario, quien se obliga a ejercerla en beneficio de quien se designe beneficiario, y a transmitirlo al cumplimiento de un plazo o condición al fiduciante, beneficiario o fideicomisario. Este instrumento se adapta perfectamente a un emprendiendo inmobiliario con fondos de terceros.

Que particularidades tiene un fideicomiso inmobiliario y como afrontarlo

Sí, las dos parte, resultan las mismas, es decir, siempre habrá uno o más fiduciantes, uno o más fiduciarios y también uno o varios adjudicatario. Ahora bien explica Pablo Vissale, lo particular de un fideicomiso inmobiliario es que los vinculados que logren convertirse en fiduciantes (o constituyentes del negocio) pueden ser de la más variada índole y naturaleza. Por ejemplo, podrán ser fiduciantes el titular de una propiedad (urbano o rural), un ahorrista con interés de invertir en negocios de economía palpable (es decir, no meramente especulativa o financiera), una empresa constructora, diseñadores o desarrolladores de emprendimientos inmobiliarios, bancos, financieras o cualesquiera cursos de firmas facultadas a invertir en inmuebles, etc. O sea, toda persona podrá traspasan bienes a un fiduciario para que los administre y ejecute una determinada obra especificada en el contrato y para que luego de concluida la obra los transfiera a los beneficiarios identificados dentro del contrato.

¿Cuál sería el objetivo práctico más concreto de fideicomisos inmobiliarios que se pueden presentar encima de la verdad económica actual en nuestro país?

Un ejemplo clásico que pone Pablo Vissale y básico de fideicomiso inmobiliario sería aquel que tenga como fin la construcción de un edificio de departamentos para uso personal o comercial. En el acuerdo, las partes serían por una parte el titular de una parcela, ahorristas y una empresa constructora (fiduciantes), y por el otro una empresa o persona responsable en el sector de la construcción o en la administración de fondos de terceros que administrará la ejecución del proyecto, la evolución de las obras, con responsabilidades dentro del manejo de los fondos, la caja, la contratación de profesionales para la confección de los boletos de compraventa de las unidades a fabricar, entre nuevas responsabilidades (fiduciario). Este fiduciario será el encargado de transmitir las unidades que se construyan a los adquirentes designados dentro del contrato (beneficiarios) o adecuadamente a terceros adquirentes que no forman parte del contrato de fideicomiso, sino usuarios o consumidores ajenos al fideicomiso en sí mismo. Todas o alguna parte de las unidades a construir podrían ser destinadas a los mismos fiduciantes, los cuales, en ese caso, asumirán en este contrato el doble rol de fiduciantes y también beneficiarios. Luego de terminadas las obras y adjudicadas las unidades a todos los beneficiarios, el fiduciario deberá liquidar el fideicomiso, distribuyendo las utilidades netas del negocio entre los fiduciantes o constituyentes del negocio. Pero precaución, este es un esquema muy básico y informal. Podrían mantenerse contratos de fideicomisos inmobiliarios en los cuales participen más sujetos de una manera más compleja o perfectamente constituirse fideicomisos inmobiliarios combinados con fideicomisos financieros, o sea, que contengan la oportunidad de hacer oferta pública. Lo que sí es imprescindible que se considere es que fiduciantes pueden ser no solo especialistas en finanzas fiduciarios o en finanzas inmobiliarios, sino también propietarios, ahorristas, constructores o desarrollistas deseosos de comprar propiedades, quienes participarán de los beneficios del negocio de acuerdo al porcentaje aportado al emprendimiento. Aquí, en esta clase de negocios, el que tiene que conocer de fideicomisos y de negocios inmobiliarios es el fiduciario, quien termina siendo la figura central del contrato por las amplias responsabilidades que tienen.

Pablo Javier Vissale – Especialista en Constitución de Fideicomisos Privados (ha realizado más de 500 desde 2004)

Pablo Javier Vissale – Pablo Vissale